El 20 de
abril del 2008 el Partido Colorado iba a la llanura en donde se le auguraba
siglos de permanencia, sin embargo 5 años después y logrando la mayor
participación Electoral de su historia Política, la ANR volvía al Poder con un
renovado y fortalecido apoyo Popular.
Luego de la
Victoria cuya paternidad le pertenece ÚNICAMENTE al Pueblo Colorado, factores
exógenos alentados desde los poderosos medios de Prensa, iniciaron una campaña
contra los artífices del Triunfo de la ANR utilizando contra ellos de manera
despectiva el calificativo de
“Seccionalero” y “Hurrero”.
HURRA! Es
una interjección de denota alegría y entusiasmo, sin embargo tal acción fue
desnaturalizada miserablemente.
El objetivo
era vincular a la Dirigencia y por ende al Partido con todo lo chabacano,
mediocre y clientelista, negándole la oportunidad de colaborar desde la
Administración Publica con el Gobierno que guste o no, se ganó con Votos
gerenciados por la vilipendiada Dirigencia.
Esta
discriminación, que hasta tuvo un drástico efecto Psicosomático manifestado en
las amenazas de crucifixión y el despliegue de banderas negras frente a algunas
Seccionales, fue observada de manera silenciosa por la Cúpula Partidaria que reposaba en el letargo
mientras el invierno del ostracismo se abalanzaba sobre las huestes del
Coloradismo.
Los
Colorados se sintieron huérfanos en un Gobierno que,de no ser por ellos, NUNCA
llegaría al Palacio y comprendieron que el Presidente Cartes, a quien apoyan
con firmeza, obraba así porque no
contaba con el asesoramiento y
acompañamiento firme de la cifra
política mayoritaria, que sirva como primera campana a la hora de escuchar los
consejos que en casi 60 días de gobierno eran monopolizados por una insensible
casta de Tecnócratas.
El 9 de
octubre y luego de 5 meses sin sesionar, la Junta de Gobierno convoca a sesión
y estratégicamente coloca a un influyente hombre en la conducción del Partido.
Encajando a
la perfección en el apotegma que sentencia “LÍDER no es aquel que encabeza la
marcha, sino el que la empuja desde atrás”, Juan Carlos Galaverna Delvalle, la
Insignia de las Luchas Partidarias, se convierte en el Líder que el Pueblo
Colorado estaba esperando, y en un hecho Político que como mínimo es inusual,
da un gigantesco salto y de Miembro Suplente llega a la Vice-Presidencia 1º de la ANR. Con ello, el
Maestro de las Estrategias, el combatiente de las causas populares encarnaba al
héroe esperado por los
Dirigentes Colorados: El JEDI había regresado…
“En el
Universo ficticio de Star Wars, los Jedi son personajes de gran Poder y
Sabiduría, los Caballeros Jedi son guerreros con vocación espiritual y de
servicio a la comunidad que recuerdan a los héroes de las tradiciones…”
Ríos de
tinta vertidos por medios periodísticos intentaron vanamente ahogarlo en el
ostracismo, amado y odiado por violentos adversarios, el León Republicano de
Tacuaral se constituyó en la montaña en el zapato de los Anti-Colorados, en el
ariete con que el Congreso tumbaba Presidentes, destituyéndolos por mal desempeño en sus funciones.
Con Juan
Carlos Galaverna en la Vice-Presidencia de la ANR, el Presidente Horacio Cartes
se gana un aliado formidable, quienes irremediablemente perderán terreno en las
influencias son algunos empresarios.
El argumento
con que el consenso Partidario llevo a Kale al lugar número 2 del Partido fue
“debido a la necesidad de contar con una figura de mucha firmeza y predicamento
dentro de la Junta de Gobierno, una figura que sea respetada y fundamentalmente
que tenga el carácter para asumir compromisos en nombre de la institución, él
(Galaverna) es un dirigente importante en la vida del Partido Colorado, con
mucho carácter, con mucho temple y por sobre todas las cosas apegado a lo que
es el Partido Colorado, cosa que necesita el partido".(Sen. Juan D. Monges)
Kale nunca
estuvo ausente en el escenario Político, su designación como Vice-Presidente
devuelve a la conducción Partidaria la identidad que debe tener un Partido
Grande como la ANR, asumido por un Maestro, un Guerrero, un hombre apegado a
las Tradiciones Republicanas.
El bronce
labrado por el legajo Político de Kale contiene varias Vicepresidencias
ejercidas, en la Seccional de Ypacarai, en el Movimiento Popular Colorado
MOPOCO y en otra ocasión hasta en la misma Junta de Gobierno; más temprano que
tarde y por imperativo Popular, el hábil Tirteo Colorado logrará la formula y como alquimista convertirá el
Bronce en ORO en donde el nuevo título dirá con Justicia “Kale Presidente del
Partido Colorado!”.
