jueves, 10 de octubre de 2013

El 20 de abril del 2008 el Partido Colorado iba a la llanura en donde se le auguraba siglos de permanencia, sin embargo 5 años después y logrando la mayor participación Electoral de su historia Política, la ANR volvía al Poder con un renovado y fortalecido apoyo Popular.

Luego de la Victoria cuya paternidad le pertenece ÚNICAMENTE al Pueblo Colorado, factores exógenos alentados desde los poderosos medios de Prensa, iniciaron una campaña contra los artífices del Triunfo de la ANR utilizando contra ellos de manera despectiva el  calificativo de “Seccionalero” y “Hurrero”.

HURRA! Es una interjección de denota alegría y entusiasmo, sin embargo tal acción fue desnaturalizada miserablemente.

El objetivo era vincular a la Dirigencia y por ende al Partido con todo lo chabacano, mediocre y clientelista, negándole la oportunidad de colaborar desde la Administración Publica con el Gobierno que guste o no, se ganó con Votos gerenciados por la vilipendiada Dirigencia.

Esta discriminación, que hasta tuvo un drástico efecto Psicosomático manifestado en las amenazas de crucifixión y el despliegue de banderas negras frente a algunas Seccionales, fue observada de manera silenciosa por la  Cúpula Partidaria que reposaba en el letargo mientras el invierno del ostracismo se abalanzaba sobre las huestes del Coloradismo.

Los Colorados se sintieron huérfanos en un Gobierno que,de no ser por ellos, NUNCA llegaría al Palacio y comprendieron que el Presidente Cartes, a quien apoyan con firmeza, obraba así porque  no contaba con el asesoramiento y  acompañamiento firme de la  cifra política mayoritaria, que sirva como primera campana a la hora de escuchar los consejos que en casi 60 días de gobierno eran monopolizados por una insensible casta de Tecnócratas.

El 9 de octubre y luego de 5 meses sin sesionar, la Junta de Gobierno convoca a sesión y estratégicamente coloca a un influyente hombre en la conducción del Partido.

Encajando a la perfección en el apotegma que sentencia “LÍDER no es aquel que encabeza la marcha, sino el que la empuja desde atrás”, Juan Carlos Galaverna Delvalle, la Insignia de las Luchas Partidarias, se convierte en el Líder que el Pueblo Colorado estaba esperando, y en un hecho Político que como mínimo es inusual, da un gigantesco salto y de Miembro Suplente llega a la  Vice-Presidencia 1º de la ANR. Con ello, el Maestro de las Estrategias, el combatiente de las causas populares  encarnaba al  héroe esperado  por  los  Dirigentes Colorados: El JEDI había regresado…

“En el Universo ficticio de Star Wars, los Jedi son personajes de gran Poder y Sabiduría, los Caballeros Jedi son guerreros con vocación espiritual y de servicio a la comunidad que recuerdan a los héroes de las tradiciones…”

Ríos de tinta vertidos por medios periodísticos intentaron vanamente ahogarlo en el ostracismo, amado y odiado por violentos adversarios, el León Republicano de Tacuaral se constituyó en la montaña en el zapato de los Anti-Colorados, en el ariete con que el Congreso tumbaba Presidentes, destituyéndolos por  mal desempeño en sus funciones.
Con Juan Carlos Galaverna en la Vice-Presidencia de la ANR, el Presidente Horacio Cartes se gana un aliado formidable, quienes irremediablemente perderán terreno en las influencias son algunos empresarios.

El argumento con que el consenso Partidario llevo a Kale al lugar número 2 del Partido fue “debido a la necesidad de contar con una figura de mucha firmeza y predicamento dentro de la Junta de Gobierno, una figura que sea respetada y fundamentalmente que tenga el carácter para asumir compromisos en nombre de la institución, él (Galaverna) es un dirigente importante en la vida del Partido Colorado, con mucho carácter, con mucho temple y por sobre todas las cosas apegado a lo que es el Partido Colorado, cosa que necesita el partido".(Sen. Juan D. Monges)

Kale nunca estuvo ausente en el escenario Político, su designación como Vice-Presidente devuelve a la conducción Partidaria la identidad que debe tener un Partido Grande como la ANR, asumido por un Maestro, un Guerrero, un hombre apegado a las Tradiciones Republicanas.

El bronce labrado por el legajo Político de Kale contiene varias Vicepresidencias ejercidas, en la Seccional de Ypacarai, en el Movimiento Popular Colorado MOPOCO y en otra ocasión hasta en la misma Junta de Gobierno; más temprano que tarde y por imperativo Popular, el hábil Tirteo Colorado logrará  la formula y como alquimista convertirá el Bronce en ORO en donde el nuevo título dirá con Justicia “Kale Presidente del Partido Colorado!”.